La realidad siria es compleja con regiones que avanzan y otras que se estancan, con instituciones nuevas que aun no representan a todos y una economía que contrasta entre el papel de los acuerdos internacionales y la realidad de la calle, todo ello ensombrecido por el terrorismo y las continúas operaciones militares israelíes.
Combatir el hambre es posible, pero hacen falta políticas adecuadas basadas en dos pilares fundamentales: proteger a los vulnerables e invertir en la producción agroalimentaria de forma sostenible.
El hambre disminuye, pero el progreso sigue siendo desigual. Israel intensifica los ataques en Gaza. Garantizar un refugio seguro, la prioridad un mes después de los terremotos en Venezuela. Aumentan las muertes en la ruta migratoria hacia las Islas Canarias.
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