Desde Tailandia hasta Jordania, desde Brasil hasta Alemania, nuevos enfoques para la vivienda están tomando forma silenciosamente. Residentes de asentamientos informales que antes enfrentaban desalojos están reconstruyendo sus comunidades con apoyo estatal. Refugiados y comunidades de acogida están recuperando espacios abandonados, volviéndolos más verdes y seguros.
En el noreste de República Democrática del Congo (RDC), el virus del ébola vuelve a propagarse rápidamente.
En apenas unas semanas, las autoridades sanitarias congoleñas han registrado 246 casos sospechosos y más de 80 muertes* en la provincia de Ituri. Además, el brote ya ha cruzado la frontera hacia Uganda. Nos preocupa especialmente porque está causado por la cepa Bundibugyo, para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados, y provoca la muerte de hasta el 40 % de las personas contagiadas.
La Organización Mundial de la Salud ya ha declarado la situación como una "emergencia de salud pública internacional".
Nuestros equipos ya están aislando casos sospechosos y movilizando personal especializado en epidemias y material médico urgente para contener la propagación del virus antes de que sea demasiado tarde.
Pero la situación cambia muy rápido.
En Ituri, en RDC, muchas personas viven lejos de cualquier centro de salud y el contexto de violencia e inseguridad dificulta enormemente la respuesta médica. Cada día cuenta para detectar casos, aislar pacientes y proteger a las personas.
Y es que cuando surge una emergencia como esta, actuar rápido es vital.
Haz ahora tu donativo a nuestro Fondo de Emergencias para poder actuar en epidemias, conflictos y catástrofes naturales.
Gracias por estar al lado de quienes más lo necesitan.
Llevamos trabajando en República Democrática del Congo desde 1977, proporcionando atención médica esencial en situaciones de conflicto, desastre y enfermedad.
Somos referentes en el tratamiento y la contención del ébola. Estuvimos en primera línea durante la epidemia de África occidental de 2014-2016 y hemos respondido a múltiples brotes aquí.
Catástrofe. Eso es lo que significa Nakba en árabe.
Después de décadas de violencia, la creación del Estado de Israel, el 15 de mayo de 1948, supuso lapérdida del 77% del territoriode la Palestina histórica y forzó a más de la mitad de la población a huir de sus hogares.
Cada 15 de mayo, el pueblo palestino conmemora su Nakba. No solo como un ejercicio de memoria, sino también como unacto de resistenciay de reivindicaciónde sus derechos. El derecho a vivir en su tierra, el derecho a existir y el derecho a regresar.
Desgraciadamente, la Nakba no es un episodio aislado. Hoy la catástrofe continúa:
Más de 72.000 personas han sido asesinadas en Gaza; mientraslas agresiones israelíes se han intensificado en Cisjordaniay en el Líbano se replican los mismos métodos utilizados en Gaza para sembrar el terror.
Por eso, hoy más que nunca, es necesario alzar la voz. Porque mientras el genocidio continúe y se sigan vulnerando los derechos del pueblo palestino, no podemos mirar hacia otro lado.
En CEAR vamos a seguir defendiendo el derecho de las personas refugiadas palestinas a vivir en paz y con dignidad. Pero necesitamos la ayuda de personas como tú, que den un paso al frente y apoyen nuestro trabajo para seguir acompañando a las personas que se ven obligadas a huir.
Da un paso al frente por las personas refugiadas palestinas