Expertas de la sociedad civil critican el modelo de "ciudades inteligentes" excluyente y reivindican el financiamiento comunitario y la protección de los barrios informales como soluciones reales a un problema que afecta a 2800 millones de personas.
El impacto ya se está sintiendo. El precio mundial de los alimentos ha subido por tres meses consecutivos y lo más grave no ha llegado aún. La ONU llama a tomar medidas rápidamente como la búsqueda de rutas alternativas.
Mientras el foco del mundo está en otros lugares, un nuevo brote de Ébola avanza en la República Democrática del Congo. Ya se han registrado más de 130 fallecimientos y cientos de casos sospechosos en un país donde millones de niños y niñas intentan sobrevivir rodeados de conflicto y violencia, desplazamientos y un sistema sanitario al límite.
Cuando el Ébola llega a un lugar así, las consecuencias para la infancia van mucho más allá del virus. En anteriores brotes, miles de niños y niñas perdieron a sus padres.
En Save the Children ya estamos allí. Nuestros equipos trabajan desde hace décadas en la zona y fueron de los primeros en responder durante los brotes anteriores de la enfermedad, apoyando hospitales y clínicas móviles, formando a personal sanitario, distribuyendo suministros esenciales y ayudando a frenar la desinformación que acelera los contagios.
"En este momento, es crítico que la comunidad internacional aumente su apoyo a los esfuerzos para proteger a la infancia y las familias en la República Democrática del Congo mientras se ayuda a frenar la propagación."
El tiempo corre en su contra. El brote se ha detectado tarde por la precariedad de la red sanitaria, los recursos son insuficientes y la enfermedad se está propagando en zonas marcadas por el conflicto y la falta de acceso a servicios básicos.
Sin una respuesta rápida, las consecuencias pueden ser devastadoras para la infancia. Cada día sin ayuda puede significar más niños y niñas enfermando, más familias rotas y más infancia desprotegida.
Gracias por estar al lado de la infancia ante las emergencias, incluso cuando no llenan portadas y nadie parece estar mirando. Para muchos niños y niñas en la República Democrática del Congo, saber que alguien actúa a tiempo puede cambiarlo todo.