Los colonos cortaron el suministro de agua y electricidad a tres viviendas en Qusra (Naplusa) el mes pasado y después bloquearon todas las salidas, impidiendo la entrada o salida de sus 15 ocupantes, entre ellos al menos dos niños. La ONU exige la retirada inmediata de los colonos y advierte de que estas acciones, que ya han sido calificadas como "criminales", forman parte de un patrón violación continua el derecho internacional.
El sistema, subvencionado por el gobierno, afecta desproporcionadamente a mujeres migrantes y presenta indicadores de trabajo forzoso según la OIT. Los expertos denuncian la falta de respuesta del gobierno a sus requerimientos, mientras las trabajadoras han llevado a cabo una huelga de hambre y el debate legislativo continúa en la ciudad de Nueva York.
Además de las operaciones de búsqueda y rescate, las necesidades más urgentes se concentran en alojamiento, salud, seguridad alimentaria, educación y protección, mientras que la ONU trabaja junto a las autoridades para complementar la respuesta. UNICEF comienza a distribuir suministros de agua, saneamiento e higiene para 25.000 personas en Chocó y Buenaventura.
El incidente se produce en un contexto de creciente tensión en la región. La interrupción del comercio global en el estrecho, derivada de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán ha provocado un desplome de las exportaciones de productos clave como petróleo, gas y fertilizantes, así como un aumento de sus precios.
Detrás de cada muerte hay una familia que espera noticias que nunca llegan. A medida que los trayectos se vuelven más largos y peligrosos, salvar vidas en el mar y en tierra sigue siendo una responsabilidad compartida, que ningún país puede asumir en solitario.