Las mochilas preparadas, los libros nuevos, los nervios a flor de piel por reencontrarse con los amigos y las amigas tras el verano, por saber en qué clase y con qué profe les habrá tocado... Las aulas se llenan esta semana y todo sigue su curso.
Pero hay niños y niñas para quienes este año no hay vuelta al cole.
En Gaza, más de 650.000 niños y niñas ya se encontraban sin acceso a una educación formal a comienzos de este año, según la UNRWA. Han visto cómo la guerra ha paralizado sus vidas. Cómo sus escuelas han sido destruidas o se convertían en refugios en los que se resguardaban junto a sus familias.
Pero incluso esas han sido atacadas. Porque según Naciones Unidas, más del 90% de las escuelas en Gaza necesitan una rehabilitación o una reconstrucción total.
Así que, mientras aquí contamos los días para volver a las aulas, en Gaza hay toda una generación a la que están privando de su derecho a la educación. Aunque les están arrebatando mucho más: su infancia, sus hogares, sus familias y su futuro.
Por eso, en CEAR seguimos alzando la voz para exigir a la comunidad internacional que actúe para detener el genocidio. Y, al mismo tiempo, acompañamos a las personas y familias palestinas que han llegado a España buscando protección para que tengan la oportunidad de construir un futuro digno.
Un futuro en el que los niños y niñas puedan volver al cole.
Haz una donación a CEAR y ayúdanos a estar a su lado para que puedan rehacer sus vidas y volver a empezar.
Alertamos de los graves riesgos que supone para el derecho de asilo el anteproyecto de la nueva ley de asilo y la modificación de la ley de extranjería, que no han atendido las reiteradas demandas de las organizaciones de derechos humanos.
Pedimos al gobierno que agilice su respuesta y garantice los derechos humanos en Ceuta. Además, hacemos una llamamiento urgente para parar los discursos de odio.
La situación humanitaria y de derechos humanos se ha deteriorado exponencialmente en Afganistán, un país que ya sufría las consecuencias de un conflicto duro y longevo.
Javier fue una persona profundamente comprometida con los derechos humanos en Colombia, cuya trayectoria galardonamos con el Premio Juan María Bandrés de CEAR.
Huir de tu país no debería significar encontrarte con más muros
Hace unos días el Consejo de Ministros aprobó en primera vuelta un anteproyecto de una nueva Ley de Asilo y una reforma de la Ley de Extranjería que pueden cambiar profundamente la protección que reciben las personas que llegan a nuestro país buscando refugio.
Y algunos de estos cambios suponen un grave retroceso de derechos.
- Más dificultades para acceder al asilo desde fuera de España.
- Más procedimientos en frontera y más posibilidades de privación de libertad.
- Más obstáculos para que las personas refugiadas puedan reunirse con sus familias.
- Más limitaciones a la libertad de movimientos.
- Desaparece la protección por razones humanitarias.
Y hay algo especialmente preocupante: muchas de estas medidas no son obligatorias para cumplir el Pacto Europeo de Migración y Asilo.
España puede elegir. Puede elegir levantar más barreras. O puede elegir proteger a quienes llegan huyendo de la guerra, la persecución y la violencia.
Desde CEAR llevamos más de cuatro décadas defendiendo el derecho de asilo. Y ahora, una vez más, vamos a defenderlo donde también se juega: en las leyes.
Porque detrás de cada derecho que se recorta, una vida queda un poco más desprotegida.