Mientras millones de haitianos siguen enfrentando la violencia de las pandillas, el desplazamiento y una grave crisis humanitaria, el país intenta avanzar hacia la celebración de elecciones y comienza a registrar algunos progresos en materia de seguridad, alimentando una cautelosa esperanza de recuperación.
La falta de agua potable, saneamiento e higiene adecuados provoca al menos 1,4 millones de muertes evitables cada año. La agencia de salud pública lanza una nueva estrategia para ayudar a los países a mejorar estos servicios, reforzar los sistemas de salud y prepararse frente a riesgos crecientes como las sequías, las inundaciones, los brotes de enfermedades y el deterioro de las infraestructuras.
Aunque las muertes causadas por siniestros viales han disminuido en los últimos años, cerca de 1,2 millones de personas siguen perdiendo la vida cada año en las carreteras. La ONU reúne a gobiernos y expertos para acelerar las medidas destinadas a reducir a la mitad las muertes y lesiones antes de 2030.