El número de civiles fallecidos asciende a casi 10.000, y más de 16.000 han resultado heridos. Unos 6,3 millones de ucranianos son refugiados, pero el retorno voluntario aún no es posible, tras haberse convertido en uno de los países más minados del mundo. Continúa la detención arbitraria de civiles y la violación de derechos, incluyendo desaparición forzada, tortura, malos tratos y violencia sexual.
La agencia alimentaria de la ONU ha recibido apenas un 16% de los recursos que precisa para asistir a 2,3 millones de haitianos que precisan comida. Este mes tuvo que recortar al 25% de sus beneficiarios, unos 100.000 haitianos muy vulnerables. Las personas no tienen víveres suficientes en el país caribeño suman 4,9 millones, cerca de la mitad de población.
El Secretario General lamentó la decisión de Rusia de poner fin a la iniciativa que ha permitido exportar alimentos desde Ucrania. En Haití, el PMA tiene que recortar las raciones por falta de fondos. Los indígenas tienen los conocimientos necesarios para una era de crecientes turbulencias y riesgos.
El máximo representante para los derechos humanos pide garantizar la participación de los pueblos indígenas en la toma de decisiones. Insta a las instituciones nacionales y mundiales a proteger a los defensores indígenas y medioambientales, recordando que se encuentran en primera línea en la lucha contra el cambio climático.
Rusia termina el acuerdo que durante un año permitió el paso seguro de más de 32 millones de toneladas de alimentos desde puertos ucranianos, ayudando a reducir un 23% los precios de la comida. El titular de la ONU lamenta la medida, advierte de sus consecuencias en la seguridad alimentaria, y asegura que seguirá trabajando en la búsqueda de soluciones para un “mundo hambriento y dolorido”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario