Esencial para licores y cócteles que se usan en todo el mundo, la subida del precio del aceite de cascarilla llegó a representar una amenaza para los habitantes de la isla: su sobreexplotación. Podía haber sido un típico caso de agotamiento de recursos en beneficio de la codicia. En cambio, con ayuda de la ONU, ese riesgo se ha alejado. La clave: desarrollo sí, pero sostenible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario