martes, 8 de febrero de 2022

Isatu huyó para salvar a su hija de la mutilación genital.

 


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9:56 (hace 2 horas)
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Isatu huyó para salvar a su hija de la mutilación genital femenina.
Ella es Isatu y recuerda cada momento de aquellos días. "Me dijeron que iba a una fiesta. La celebración consistía en practicarnos la mutilación genital". En su entorno era motivo de alegría, pues según cuenta, en Sierra Leona las mujeres que no tiene practicada la ablación no se casan y se considera que no tienen educación.

"Comenzaron a llamarnos una a una y escuché los primeros llantos". Al llegar su turno, le taparon los ojos y le agarraron de las manos y los pies. Después, solo recuerda el dolor. "Me habían cortado el clítoris y los labios menores". En su país es una práctica habitual que le hacen a las niñas y que consiste en
 amputar total o parcialmente el clítoris u otros órganos genitales. Las razones: controlar la sexualidad y acabar con el placer de las mujeres.

Por eso, cuando Isatu se convirtió en madre de una niña tenía claro que su hija no pasaría por lo mismo. Sin embargo, su marido, con el que la forzaron a casarse a los 15 años, y su familia le practicaron la mutilación parcial a su hija cuando solo tenía 2 años. "Lloré mucho, pero a ella no le cortaron bien y eso fue una esperanza para mí. Querían repetírselo cuando tuviera 16 añospero me negué", explica.

Fue entonces cuando Isatu decidió abandonar su país con su hija de 11 años y su hijo de uno. Pasó por Guinea, Mali, Argelia y Marruecos antes de llegar a España, donde ha sido reconocida como refugiada. Tras ser atendida por CEAR, reside con su familia en Sevilla, trabaja y ha terminado un curso de enfermería. "Tengo muchísimos sueños, pero voy poco a poco", nos cuenta esperanzada.
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