A veces, cuidar también es una forma de resistir, Juan Antonio Seham Qaddoura llegó a Bilbao en julio. Acompañaba a J.R.J.O., un niño palestino de 3 años gravemente herido por un bombardeo israelí mientras estaba en la escuela. Su madre no pudo salir de Gaza. Seham, amiga de la familia, hizo las maletas por el niño.
Dejó atrás su hogar. Y también a sus siete hijos, que siguen atrapados bajo el asedio. Hoy cuida del J.R.J.O. en Bilbao, mientras convive con la incertidumbre, la distancia y el dolor de una violencia que no cesa.
Seham es una de las mujeres palestinas a las que acompañamos en CEAR. Su historia, recogida por la periodista Ainara Lertxundi en un reportaje para GARA, es el reflejo de lo que tantas personas viven a diario en medio del genocidio contra el pueblo palestino: la pérdida, la separación forzada, el miedo. Pero también la fuerza. La de quienes, incluso en las peores circunstancias, encuentran la forma de proteger la vida.
En momentos así, lo mínimo que podemos hacer es estar cerca. Escuchar. Acompañar. Tender la mano para que, aunque todo lo demás falle, al menos quede el refugio de un cuidado digno.
Porque frente a un genocidio que pretende borrar al pueblo palestino, cada gesto de apoyo es una forma de resistir. Una forma de cuidar. |
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