Esta es la historia de 3 niñas, 4 mujeres y 1 bebé.
Esta es la historia de 8 vidas que se perdieron a tan solo cinco metros de desembarcar. Murieron a minutos de alcanzar tierra firme, tras más de 2.000 kilómetros y diez días de travesía en alta mar. Junto a otras 142 personas, subieron a una barcaza el 18 de mayo, en Guinea Conakry, con grandes dosis de miedo, pero también esperanza. No buscaban la muerte: huían de ella. A pesar de las condiciones precarias y peligrosas que sabían que iban a enfrentar, veían la travesía como una salvación. Una salvación en forma de cayuco de madera, sobrecargado, sin medidas de seguridad; a merced de las inclemencias del mar, expuestos al sol sin descanso y mojados por el agua salada durante días. Sin saber nadar. El 28 de mayo, vislumbraron la luz cuando Salvamento Marítimo los localizó en las inmediaciones de El Hierro. La situación era crítica. Las 150 personas a bordo —incluyendo 30 menores— , deshidratadas y en estado de agotamiento extremo, estaban a punto de alcanzar el final de un larguísimo camino. Pero entonces, todos y todas se lanzaron hacia un mismo lado. Lo hicieron con la confianza de llegar. Sin saberlo, provocaron el vuelco de la embarcación: tres niñas y cuatro mujeres murieron y un bebé desapareció en el mar. No podemos devolverles la vida, pero sí podemos evitar que esta historia se repita. Desde CEAR trabajamos y exigimos vías legales y seguras de acceso a nuestro país para que nadie tenga que arriesgar su vida en el mar y, así, evitar que ocurran más tragedias como esta. |
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