Volker Türk recuerda que esa toma es contraria al derecho internacional y señala que lo que Israel tiene que hacer es acabar con la ocupación que lleva a cabo desde hace décadas y facilitar la llamada solución de los dos Estados, por la que se reconocería al Estado palestino.
Trabajo como corresponsal de Noticias ONU en la Franja de Gaza, y soy uno de los más de dos millones de palestinos que viven bajo el peso del desplazamiento. Documento las historias de guerra y desesperación, adentrándome en los detalles de toda su amargura.
La falta de alimentos impera en toda Gaza, mientras el personal médico advierte que los hospitales están a punto del colapso total y tres personas mueren por un síndrome muy poco común. Por otro lado, datos satelitales muestran que solo el 1,5% de las tierras cultivables están intactas y son accesibles, y expertos en derechos humanos urgen a la restauración del sistema humanitario de la ONU.
Conseguir comida en Gaza es una carrera sembrada de muerte. La ONU tiene la capacidad y los recursos para repartir la asistencia de forma segura y digna a todos los necesitados. La Organización insiste en el levantamiento de las restricciones impuestas por Israel a la entrada y distribución de suministros vitales, y los gazatíes piden que las Naciones Unidas se encarguen de entregar la ayuda humanitaria.
Nuestro corresponsal en Gaza visitó un comedor comunitario en el oeste de Gaza y documentó las dolorosas escenas del sufrimiento de los desplazados, sus gritos de ayuda y sus llamados urgentes al mundo, exigiendo ayuda y el fin de su tragedia.
Israel exige a las ONG internacionales socias de la ONU información confidencial sobre sus empleados palestinos en Gaza y Cisjordania. A menos que se tomen medidas urgentes, la mayoría de esos organismos socios podrían perder su registro para el 9 de septiembre o antes, lo que las obligaría a retirar a todo su personal internacional y les impediría brindar asistencia humanitaria esencial para salvar vidas a los palestinos.
Mientras crece la miseria y el cólera, el miedo acecha constantemente a la población civil en una guerra que dura ya más de dos años. La agencia de la ONU para los refugiados necesita 130 millones de dólares para asistir a 800.000 personas en Darfur, contener el cólera y reubicar a 239.000 refugiados en Chad.
Las negociaciones para desarrollar un tratado global legalmente vinculante contra la contaminación por plásticos arrancaron esta semana en Ginebra. A menos que se firme un acuerdo, se prevé que la producción y los desechos de plástico se tripliquen para 2060, causando daños significativos, incluso a nuestra salud, según la agencia del medioambiente.
Una reunión en la sede de la ONU de la ciudad suiza es el foro de los esfuerzos para finalizar un acuerdo global que aborde la alarmante y creciente cantidad de residuos plásticos y su impacto en la salud humana, la vida marina y la economía.
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