El bloqueo del estrecho de Ormuz ha desatado una doble crisis: por un lado, amenaza con una escasez de minerales esenciales para la fabricación de paneles solares, baterías y semiconductores que se utilizan en los teléfonos móviles; por otro, dispara los precios de los fertilizantes y el transporte, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de millones de personas en Asia, donde 9,1 millones adicionales podrían caer en el hambre aguda.
La guerra en Oriente Medio amenaza con provocar una escasez de minerales estratégicos. En Líbano, cientos de miles de personas permanecen desplazadas e Israel prohíbe el retorno. Avanza la creación de la nueva Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos hace un llamamiento a acabar con la impunidad y a no politizar la lucha contra las desapariciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario