Madres que ya no pueden alimentar a sus hijos, familias obligadas a abandonar sus pertenencias para huir de la violencia, niños privados de escuela desde hace años. En el Sahel, millones de hogares afrontan la temporada de lluvias al borde del abismo, mientras las agencias humanitarias están reduciendo sus actividades por falta de medios y están suspendiendo ciertos servicios o retirándose de regiones enteras, obligadas a decidir qué poblaciones podrán seguir siendo socorridas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario