Una relatora de derechos humanos denuncia que las reclusas de un centro penitenciario en el estado de California han sido obligadas a compartir dormitorios, duchas y aseos con presos varones biológicos y que quienes denunciaron acoso sexual, amenazas o violaciones de su intimidad sufrieron represalias, incluidas medidas disciplinarias, traslados y aislamiento.
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