En un intento de hacer que las plataformas como WhatsApp, Facebook, X y YouTube se registren localmente y se alineen con las leyes internas, así como de acabar con la desinformación y la incitación al odio que producen, las autoridades locales prohibieron su acceso, lo que ha llevó a muchos jóvenes a protestar, desencadenando una represión gubernamental muy violenta, que se ha saldado hasta el momento con 15 muertes.
El mundo no está cumpliendo con su deber, debemos poner fin a la masacre ya, dice el máximo encargado de velar por los derechos humanos. Las agencias humanitarias en el terreno, en tanto, denuncian que continúan los desplazamientos, confinando a miles de personas en zonas diminutas e inseguras, y reiterando el llamado a que se abra la entrada masiva de ayuda. Por su parte, el Secretario General condena el ataque cometido en Jerusalén oriental.
El encargado de velar por el cumplimiento de los derechos humanos en el mundo ve con temor cómo la propaganda en favor de la guerra avanza por todas partes, mientras el concepto de soberanía se retuerce para encubrir la impunidad o tener la propiedad sobre las personas. Todo ello, mientras los Estados se retiran de los órganos multilaterales que permiten el diálogo y el entendimiento.