A través de alianzas entre FAO y los gobiernos de países como Brasil, China y México, comunidades rurales e indígenas en Colombia y Chile están rescatando tradiciones, innovando en sus cultivos y asegurando agua potable, demostrando el poder de la solidaridad entre países del sur.
En la ONU, todos estamos sufriendo el endurecimiento de la prohibición para que las mujeres colaboren con nosotros (…) Simplemente no podemos operar sin trabajadoras, dicen las agencias humanitarias.
Las agencias de ayuda lanzan una alerta sobre el daño particular que enfrentan los niños, a medida que se prolonga el conflicto. Alrededor de 13 millones de los 17 millones de niños que permanecen en el país están fuera de la escuela.