La OMS envía 12 toneladas de suministros para frenar el avance del ébola. La crisis en Oriente Medio presiona los mercados de trabajo mundiales. Reportan casi 100.000 desplazados en un fin de semana en el Líbano.
Desde Tailandia hasta Jordania, desde Brasil hasta Alemania, nuevos enfoques para la vivienda están tomando forma silenciosamente. Residentes de asentamientos informales que antes enfrentaban desalojos están reconstruyendo sus comunidades con apoyo estatal. Refugiados y comunidades de acogida están recuperando espacios abandonados, volviéndolos más verdes y seguros.
La guerra en la región ha sumido a la economía mundial en una nueva fase de fragilidad, frenando el crecimiento, disparando la inflación y poniendo en riesgo millones de puestos de trabajo. Los países en desarrollo, especialmente en Asia y Pacífico y los Estados Árabes, son los más expuestos a una tormenta perfecta de energía cara, alimentos escasos y migración restringida.
La agencia de la salud también ha enviado ya 35 expertos y socorristas. El brote, que ya suma más de 500 casos sospechosos y 130 muertes, se ha extendido a las provincias de Ituri y Kivu del Norte, y ha llegado también a Uganda. La cepa identificada es la del virus Bundibugyo, para la que no existen vacunas ni tratamientos aprobados, y cualquier inmunización tardaría al menos dos meses en estar disponible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario