Alrededor de 260 000 civiles, entre ellos 130 000 niños, siguen atrapados en el principal campamento de desplazados internos de la zona, soportando condiciones desesperadas y sin ayuda desde hace más de 16 meses.
El alarmante panorama nos obliga a actuar con determinación para revertir la situación actual, empezando por un alto el fuego y la liberación de todos los rehenes, dice el enviado para el Proceso de Paz, y pide medidas contundentes para poner fin a la ocupación y restablecer un horizonte político. La hambruna es una catástrofe infligida, apunta por su parte la subcoordinadora de ayuda humanitaria en una sesión del Consejo de Seguridad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario