Casa África coorganiza junto a Puerta de África la que será la II edición de su curso de verano. Tendrá lugar los días 22, 23, 26 y 27 de julio en horario de mañana, aunque también existe una modalidad en diferido. El curso permitirá a los alumnos conocer las cuestiones de actualidad más relevantes en cuanto a desarrollo sostenible.
La desaparición del hermoso lago Chad es imparable: ha perdido un 90% de su superficie desde la década de 1960. El cambio climático lo sufren quienes menos intervienen en él... los efectos de la guerra también... y a la población no le queda más remedio que migrar. De todo ello nos habla Agus Morales en este post para nuestro blog.
Cada año, enormes sumas de capital se transfieren ilegalmente fuera de los países en desarrollo. Estos flujos financieros ilícitos privan a dichos países de los recursos que podrían utilizarse para financiar servicios esenciales como seguridad, justicia, salud o educación, lo que resulta en un debilitamiento de su potencial económico.
Volvemos a acoger en nuestra sede, como hacemos cada año, los trabajos desarrollados por los alumnos de secundaria que se han sumado en este curso escolar a este proyecto que lleva África a las aulas.
Acércate a nuestra sede para conocer de primera mano el legado de las mujeres de Mali, su forma de teñir telas con barro de diferentes colores y generar paños cargados de símbolos y significado.
Casa África colabora con la Fundación Martín Chirino cediendo en préstamo tres esculturas de su colección permanente. Proceden de las etnias bambara (Mali) y baga (Guinea) y forman parte de esta muestra.
Una historia deslumbrante de los africanos en Europa
La sabiduría convencional sostiene que los africanos son solo una presencia reciente en Europa. Pero en este libro, la reconocida historiadora Olivette Otele desacredita esto y descubre una larga historia de europeos de ascendencia africana que arranca en el siglo III con el egipcio San Mauricio como líder de una legión romana.
No tengan miedo de tener razón. Pero al igual que la verdad amarga, estar en posesión de ella no nos libra del acoso de los que la persiguen. Tener razón no es garantía de una vida libre de sobresaltos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario