Los derechos humanos no los conceden los Estados, sino que pertenecen a todos, en todas partes. Trascienden la raza, el sexo, la nacionalidad o las creencias, y garantizan la igualdad y la dignidad inherentes a todos y tienen una fuerza preventiva, protectora y transformadora, especialmente en tiempos de crisis
El responsable de velar por los derechos humanos en el mundo observa que la desinformación se ha convertido en una herramienta para sembrar la división, socavar a los defensores de los derechos humanos y distorsionar la realidad.
Las recientes reformas legales amplían los poderes del Estado para penalizar la disidencia, incluida la actividad en las redes sociales, y extienden las capacidades de vigilancia y enjuiciamiento. Además, concentran más el poder en el ejecutivo, socavando el estado de derecho y la libertad de expresión, entre otras garantías fundamentales, alerta la Oficina de Derechos Humanos.
Siria: Hay un millón de desplazados internos, la mayoría mujeres y niños. Alto Comisionado: Esperanza y ansiedad ante un futuro incierto. Gaza: Se necesita ayuda urgente para hacer frente al invierno. Nicaragua: Reina un clima severo y represivo en el país. Venezuela: El principio de inviolabilidad de los locales diplomáticos debe respetarse.
La caída del presidente Bachar Al-Assad luego de 14 años de guerra civil deja a ese país de Medio Oriente en una situación incierta que se suma a la crisis humanitaria que afecta ya a más de 16 millones de personas. Ahora, los sirios deben aprovechar el momento para emprender un proceso político pacífico basado en un diálogo que incluya a todos los sectores de la sociedad, dice el máximo encargado de los derechos humanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario