La ciudad de Osaki, al suroeste de Japón, recicla el 80% de sus desechos y no posee una incineradora. Los restos de comida se mezclan con plantas podadas. Al descomponerse, se convierten en un rico compost, casi todo el cual se utiliza en las granjas de la ciudad.
La ya alarmante situación en Haití se ha deteriorado en la última semana, con las bandas criminales lanzando ataques contra comisarías de policía, prisiones, infraestructuras críticas y otras instalaciones públicas y privadas.
Esto equivale al 97% del PIB combinado de Cisjordania y Gaza en 2022, según un informe del Banco Mundial. Los sistemáticos bombardeos de Israel han dañado todos los sectores de la economía, especialmente la vivienda.
La OMS espera el permiso de Israel para acceder al hospital Al Shifa, en la ciudad de Gaza, que ha quedado “totalmente destruido” tras el asedio durante dos semanas. Responsables de las agencias humanitarias de la ONU han condenado la muerte de siete trabajadores de la ONG World Central Kitchen en un bombardeo israelí.Haití está siendo testigo de un nivel sin precedentes de abusos , dijo el Alto Comisionado para los Derechos Humanos.
El coordinador humanitario para los Territorios Palestinos Ocupados señala que “no se trata de un incidente aislado”, añadiendo que 196 trabajadores humanitarios han sido asesinados desde octubre, de ellos 176 de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, la mayor agencia humanitaria en toda la Franja de Gaza.
Casi cinco millones de haitianos pasan hambre y necesitan ayuda alimentaria, según datos recientes de la ONU, pero la violencia y la inseguridad que generan las bandas rivales fuertemente armadas que operan principalmente en la capital plantean más interrogantes sobre cómo garantizar que esas atribuladas personas tengan suficiente para comer, ahora y en el futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario