El responsable de la oficina de ayuda humanitaria en los Territorios Palestinos Ocupados denuncia el “desfile interminable de horrores” de las últimas dos semanas en Gaza, donde los locales de la ONU, los recintos de ayuda internacional y hospitales han sido atacados, lo que ha causado la muerte de numerosos trabajadores humanitarios. Por su parte, el titular de la ONU condena la matanza de más de 1000 personas desde el colapso del alto el fuego.
El 65% de la Franja se encuentra en zonas prohibidas, bajo órdenes activas de desplazamiento, o ambas cosas. Más de 280.000 personas han sido desplazadas, y desde el comienzo de la guerra 15.000 niños han muerto. Además, se han registrado recientes denuncias de asesinatos y de uso desproporcionado de la fuerza en el control de multitudes por parte de la policía local.
El máximo responsable de velar por los derechos fundamentales dice en el Consejo de Seguridad que el bloqueo de la ayuda y los suministros vitales, incluidos los alimentos, el agua, la electricidad, el combustible y las medicinas, está perjudicando a todos los habitantes de ese territorio palestino ocupado.
Los últimos datos de la oficina de derechos humanos apuntan a al menos 61 ataques a nivel nacional desde que se produjo la catástrofe, 16 de ellos desde el 2 de abril, cuando debía entrar en vigor el alto el fuego anunciado por los militares. Las evaluaciones apuntan a la destrucción generalizada de las infraestructuras críticas en la zona central del país.
A medida que llega la ayuda, las mujeres y niñas que ya eran vulnerables debido a años de conflicto, desplazamiento e inestabilidad económica, se enfrentan ahora a riesgos aún mayores de violencia de género y explotación. La junta militar y los grupos armados han declarado un alto al fuego temporal para facilitar las operaciones de socorro y rescate.
Los hombres que regresan del frente cargan traumas y problemas de salud mental, y a menudo descargan su frustración en sus parejas, hundiendo a las mujeres en un profundo ciclo de violencia, expone un nuevo estudio de la dependencia especializada en la salud sexual y reproductiva.
Más de doce millones de mujeres y niñas, y cada vez más hombres y niños, corren riesgo de sufrir agresiones, un aumento del 80% con respecto al año anterior, alerta la agencia de la ONU para la salud sexual y reproductiva, que requiere fondos urgentes para continuar su trabajo tras los recientes recortes de numerosos donantes.
"El dolor nos alcanzó a todas y no dejó a nadie a salvo. Pero no podemos quedarnos sentadas mirando sin hacer nada". A pesar de los ataques y el agotamiento, las mujeres palestinas en el Territorio Palestino Ocupado encuentran maneras de apoyarse unas a otras y a sus comunidades.
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